Encender el horno con esta ola de calor es una osadía, pero
si es para celebrar el nacimiento de la pequeña Martina está más que
justificado.
Martina es una niña muy querida y muy deseada que vino al
mundo con unos enormes ojazos que le ha costado abrir de tanto que le pesan.
Martina se parece a su padre morena y de ojos grandes, pero
en casa estamos convencidos de que tendrá el carácter de su madre.
Su madre es un torbellino muy alegre, así que he pensado que
estos colores le van ni que pintados a la pequeña Martina.
Además el turquesa y el rosa fueron los colores elejidos en
la boda y supongo que en la celebración del nacimiento de Martina los usaremos también.



